Las mujeres prehistóricas eran grandes cazadoras
Los restos de una joven de 9.000 años de antigüedad, enterrada con herramientas de caza mayor en Perú, contradicen la hipótesis de que la caza prehistórica era dominio exclusivo de los hombres.
El estudio "Mujeres cazadoras de las Américas tempranas", publicado en la revista Science Advances y realizado por la Universidad de California en Davis (EE UU) y el Instituto de Investigaciones Arqueológicas Collasuyo (Perú), en colaboración con la población local peruana, ha encontrado restos de una mujer cazadora de hace 9.000 años en los Andres peruanos. De este modo, los investigadores han puesto en cuestión el mito del 'hombre-cazador' en la búsqueda de comida.En 2018, durante las excavaciones arqueológicas en un sitio a gran altitud llamado Wilamaya Patjxa en lo que ahora es Perú, los investigadores encontraron un entierro temprano que contenía un juego de herramientas de caza con puntas de proyectil y herramientas de procesamiento de animales. Los investigadores aseguran que los objetos que acompañan a las personas en la muerte suelen ser los que han estado con ellos toda su vida, por lo que determinaron que los restos eran de un cazador. A posteriori, a raíz de la investigación del osteólogo del equipo, James Watson, de la Universidad de Arizona, supieron que los hallazgos eran probablemente de una mujer.
El sorprendente descubrimiento de un entierro temprano de cazadoras llevó al equipo a preguntarse si ella era parte de un patrón más amplio de cazadoras o simplemente una única. Al observar los registros publicados de entierros del Pleistoceno tardío y del Holoceno temprano en América del Norte y del Sur, los investigadores identificaron 429 individuos de 107 sitios. De ellos, 27 individuos estaban asociados con herramientas de caza mayor: 11 eran mujeres y 15 eran hombres. La muestra fue suficiente para "garantizar la conclusión de que la participación femenina en la caza mayor temprana probablemente no fue trivial", dijeron en un comunicado los investigadores. Además, el análisis identificó a la cazadora Wilamaya Patjxa como el entierro de cazadores más antiguo de América.
El análisis estadístico muestra que entre el 30 y el 50 por ciento de los cazadores en estas poblaciones eran mujeres, según el estudio, un nivel de participación que contrasta fuertemente con los cazadores-recolectores recientes, e incluso con las sociedades agrícolas y capitalistas, donde la caza es una actividad decididamente masculina con bajos niveles de participación femenina, ciertamente por debajo del 30 por ciento, explicó Haas.
Si bien la investigación responde a una vieja pregunta sobre la división sexual del trabajo en las sociedades humanas, también plantea algunas nuevas cuestiones. El equipo ahora desea comprender cómo la división sexual del trabajo y sus consecuencias en diferentes momentos y lugares cambiaron entre las poblaciones de cazadores-recolectores de las Américas.
Link del autor de la ilustración: https://www.instagram.com/pimento_art/

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